
El collar veterinario de plástico en talla L–XL (47–57 cm de circunferencia de cuello y aproximadamente 30 cm de profundidad) es un accesorio de protección médica usado principalmente después de cirugías, lesiones o tratamientos dermatológicos en perros y gatos. También conocido como collar isabelino o cono de recuperación, su función principal es impedir que la mascota pueda lamer, morder o rascarse heridas, puntos de sutura, vendajes o zonas sensibles, favoreciendo así una recuperación más rápida y segura y reduciendo el riesgo de infecciones o complicaciones. Este tipo de collar está fabricado con plástico resistente, ligero y fácil de limpiar, con un diseño transparente o semi-transparente que permite a la mascota mantener visibilidad del entorno mientras lo lleva puesto, lo cual reduce la ansiedad durante el período de uso. Las tallas como L–XL con medidas de 47 cm a 57 cm de cuello y unos 30 cm de profundidad son adecuadas para perros de tamaño grande o razas más corpulentas (por ejemplo Labrador Retriever, Golden Retriever, Pastor Alemán, entre otros) y también pueden utilizarse en gatos de mayor tamaño, siempre que la medida de su cuello se encuentre dentro del rango indicado.